Marruecos fue colonia francesa desde 1912 hasta 1956. Durante este período, los franceses establecieron viñedos importantes. Marruecos llegó a exportar a Francia vinos a granel utilizados, por lo general, para reforzar los vinos menos concentrados,menos alcohólicos y de menos color, especialmente en Borgoña.
De todos los países norteafricanos, Marruecos es el único abierto al Atlántico, del cual obtiene un frescor beneficioso para el vino. En las estribaciones montañosas, la vid puede crecer hasta los 1200 m de altitud, e incluso allí esta fresca brisa del Atlántico desempeña un papel crucial en la calidad de los vinos.
En Marruecos se cultivan actualmente unas 49.000 hectáreas de vid de las que aproximadamente el 16%, es decir, sólo 8.000 ha están destinadas a la vinificación. Además, la viticultura proporciona empleo estable a unas 10.000 personas. Aunque la producción potencial de vino es superior a los 400.000 hectolitros, y a pesar de que en el año 2009 se alcanzó una producción real de 380.000 hectolitros, la media anual varía entre 300.000 y 350.000 hectolitros anuales.
Hasta hace pocos años SODEA (Sociedad de Desarrollo Agrícola) gestionaba casi el 70% de los viñedos del país. Este organismo es una empresa pública creada en 1972 que a través de la participación en diferentes filiales contribuye a la producción y comercialización del 60% de los vinos marroquíes.
La principal característica del sector del vino en Marruecos es la concentración tanto en la producción como en la distribución. Existen seis productores entre los que destacan los tres más grandes: Les Celliers de Meknès, Thalvin y Castel. Por otro lado, los cuatro importadores- distribuidores más relevantes se concentran en los mismos holdings empresariales. Llama la atención que pese a la nula promoción comercial realizada, las cifras de exportación superan a las de países sí realiza actividades destinadas a dar a conocer.
Cepas principales.
Bajo la administración francesa se plantaron variedades resistentes al calor, como la Garnacha, la Carignan o la Cinsault. Además, otras variedades como la Cabernet Sauvignon, la Merlot y la Syrah se adaptaron bien al clima si contaban con suelos calcáreos y arcillosos. De las variedades blancas, la Chardonnay es la que más se utiliza para elaborar vinos.
Estilos de vino
Los mejores tintos del Norte de Africa proceden de Marruecos y sus instalaciones de vinificación son las más modernas de esta zona. El 85% de la producción es de vino tinto, mientras que el resto es, sobre todo, rosado obtenido por sangrado, un vino muy pálido bautizado a veces como “vino gris”.
Tanto los tintos como los rosados son apreciados en Francia como acompañamiento de los platos árabes. Los tintos son vinos bien logrados, con estructura y cuerpo. Y cada vez se obtienen mejores blancos.
En los últimos años se han desarrollado vinos Premier Cru al estilo francés, de bajo contenido alcohólico y que poseen gran finura y estructura. Con vinos como estos, Marruecos tiene muchas posibilidades de afirmarse en el terreno de los vinos superiores internacionales.
REGIONES VITICOLAS
El país cuenta con 12 regiones que producen vinos con de denominación de origen garantizado. Destacan las siguientes:
BERKAN Y ANGAD
Pequeña región en el este del país que produce vinos tintos robustos.
MEQUINEZ/FEZ
Es la principal región vitícola. Produce buenos tintos en las viñas altas al pie de los montes Atlas. Las denominaciones comprenden Guerrouane, Beni M'tir, Sais, Beni Sadden y Zerhoune.
GHARB
Comprende las denominaciones de Gharb y Zemmour. Aquí se produce el gris de Boulaouane, un vino rosado popular y ligero
RABAT
En la costa atlántica se hallan las denominaciones de Chellah y Zaer, que producen vinos tintos ligeros.
CASABLANCA
Viñas costeras que se incluyen en la denominación Zenata.