Entre los países de la Europa del Este, Bulgaria es el que más ha seducido a los consumidores de vino occidentales.
Vinos de Bulgaria, su historia
Hay restos arqueológicos que muestran que la relación de Bulgaria con la cultura del vino se remonta 3000 años atrás, a tiempos de la antigua Tracia. También hay constancia de que, hasta el siglo XIV, los vinos búlgaros se criaban en barricas de roble y en ánforas enterradas en el suelo. Entre los siglos XV y XIX, bajo el Imperio Otomano, la producción de bebidas alcohólicas sufrió un retroceso, no siendo hasta finales del siglo XIX cuando la vinicultura búlgara despega definitivamente. Así, las estadísticas indicaban unas 100000 hectáreas de viñedo plantadas, si bien, la filoxera mermó esta superficie hasta las 4500. Hasta el final de la Primera Guerra Mundial los vinos búlgaros se consumían mayoritariamente en el mercado interior. Con una estructura vitícola minifundista, era frecuente el empleo de las variedades locales. La superficie vitícola fue aumentando de nuevo.
En la década de los 50 el Estado establece su monopolio sobre la industria vinícola búlgara. Se expropian y concentran los viñedos. En los años 60, Bulgaria se convierte en el principal país abastecedor de vino para la extinta Unión Soviética y el resto de los países social comunistas de la Europa del Este y parte de la Europa Central. Se construyen grandes bodegas por todo el país, con capacidad de procesar hasta 50000 toneladas de uva. Aunque la variedad Rkatsiteli, de origen Georgiano, llega a ocupar un 40 % de los viñedos de uva blanca, se introducen otras variedades blancas como Muscat Ottonel, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Traminer Rosé.
Desde mediados de la década de los setenta, el Cabernet Sauvignon búlgaro se ha convertido en uno de los vinos con mayor proyección.
En el año 1990 se estiman unas 200.000 hectáreas de viñedos plantados en Bulgaria. En las décadas de los 80 y 90 los vinos búlgaros, principalmente los tintos elaborados con Merlot y Cabernet, se ponen de moda en en Inglaterra, los países Nórdicos y Benelux, debido a su relación calidad precio. En el 1991 cae el monopolio del Estado sobre la producción de vino y se privatizan todas las bodegas. La Ley de la Reforma Agraria devuelve la tierra a sus antiguos propietarios y los extensos viñedos vuelven a dividirse en pequeñas parcelas de tierra.
Hoy en día, la tendencia es la de elaborar vinos de calidad, de series limitadas, y lograr plena trazabilidad de cada racimo y cada botella. En el 2005 se establecieron dos grandes zonas vinícolas, anteriormente eran cinco, separadas longitudinalmente por las cordilleras de los Balcanes: la llanura del río Danubio, en el área septentrional, y las tierras bajas de Tracia, en la meridional. El clima y los suelos fueron los criterios determinantes que dieron pie a esta nueva zonificación vinícola. También se unificaron y adaptaron todas las Leyes de la Unión Europea y se elaboró y aprobó la Estrategia Nacional Vitivinícola de Bulgaria para el periodo 2005-2025.
Bulgaria, limitada por el mar Negro al este y las repúblicas de la ex-Yugoslavia al oeste, parece haber sido bendecida para el cultivo de la vid. Goza de un clima continental, con veranos calurosos e inviernos fríos y temperaturas que varían entre los 40ºC y los - 25ºC. El mar Negro suaviza estas oscilaciones de temperatura al este del país.La vid ya crecía en Tracia, la antigua Bulgaria, hace 3000 años, como atestigua la "Ilíada" de Homero. Pero es a partir de 1918 que la producción de vino empezó a tomar un auge real. El régimen comunista significó la colectivización de las viñas y del resto de la agricultura, y no fue sino hasta 1970 que los vinos búlgaros comenzaron a adoptar su forma moderna. La necesidad de exportar dio forma a la industria vitícola búlgara actual. Su primer cliente fue la ex URSS, que demandaba básicamente vinos espumosos y de mesa bastante dulzones.
Una incursión de los vinos búlgaros en Occidente se dio gracias a la empresa PEPSICO, que quería colocar sus bebidas gaseosas en Bulgaria, pero se negaba a recibir pagos en moneda local o en repuestos para tractores. Para disponer de vinos que se pudieran comercializar en Occidente, la PEPSICO puso a los productores búlgaros en contacto con ciertas personalidades de la industria vitícola californiana, como el profesor Maynard Amerine. Algunas fincas vitícolas, animadas por este boom exportador, empezaron a invertir en su modernización.
Hoy en día los viñedos ocupan el 4% de la tierra cultivada y las tres cuartas partes acogen variedades no autóctonas.
Variedades tintas principales:un 75% está elaborado con Cabernet Sauvignon o Merlot. Le siguen l Pamid, Gamza, Mavrud, Melnik, Pinot Noir y Gamay.
Variedades blancas principales: la cepa más corriente es Rkatsiteli y Chardonnay.
Regiones
En Bulgaria hay 5 principales regiones viticolas ya desde 1960 reguladas por el gobierno, con una superficie de viñedo de 90.000 hectáreas: La llanura del Danubio, la región del Mar Negro, las Tierras de Tracia, el Valle de Rose y el Valle de Struma.
REGION SUROESTE
Está situada cerca de la frontera griega y es la más calurosa. Su especialidad es el Melnik tinto, que se cultiva alrededor de la ciudad del mismo nombre. Produce un Cabernet Sauvignon maduro y aterciopelado.
REGION SUR
Es una zona muy calurosa que produce principalmente vino tinto.
Predominan Mavrud y Pamid, así como el Cabernet Sauvignon, Pinot Noir y Merlot.
REGION ESTE
Se extiende a lo largo de toda la costa, goza de la influencia refrescante del Mar Negro y produce los mejores blancos del país.
Sus principales bodegas producen un buen Chardonnay, cuyos vinos de reserva envejecen en roble nuevo. Los vinos del país son bastante seductores, sobre todo el Aligoté.
REGION BALCANES DEL SUR
Se cultivan muchas variedades blancas, así como Cabernet Sauvignon y Misket tinta en la región de Sungulares.
REGION NORTE
Los mejores vinos proceden de las montañas del norte. Allí se encuentra la finca de Suhindol, que se hizo famosa al forjar el renombre internacional del Cabernet Sauvignon búlgaro. Suhindol controla igualmente la finca Vinenka, una de las más antiguas del país que produce un Cabernet Sauvignon muy bueno, así como un buen Merlot.
En este pais sin duda es uno de los más prolíferos, en los años 80 fue el segundo mayor productor del mundo, desplomándose con el colapso del comunismo ya que Rusia era una de sus principales importadores de vino. Desde el tiempo de los Tracios se cultiva la vid en estas tierras, donde se inició el culto a Dionisio el dios de la vendimia y el vino, alcanzando su auge en el siglo XIV siendo parte fundamental de su cultura, apareciendo en todo tipo de representaciones artísticas, desde esculturas y pinturas hasta numerosos escritos.
Actualmente Bulgaria es un país que sigue renovandose y buscando una identidad propia como productor de vinos, descubriendo nuevos terroirs, variedades de uvas y estilos que le acerquen cada vez más a elaborar vinos de calidad como se contempla en la Estrategia Nacional Vinícola de Bulgaria para 2005/2025. Hace un par de décadas las variedades autoctonas como Gamza, Pamid, Melnik y Mavrud, aunque son variedades a destacar, han dejado paso a las más conocidas y productivas cepas importadas de Francia como la Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Riesling, Merlot o Moscato.
Según los últimos datos, Bulgaria produce cerca de 200 millones de kilos de uva al año que se convertiran en casi 150 millones de litros de vino, al amparo de un clima suave con inviernos moderadamente fríos y veranos cálidos que ayudan a unos suelos fértiles, aluviales, arenosos, arcillosos y rocosos que otorgan una gran gama de posibilidades.